Descripción
Cuando llegó Pentecostés, 120 personas seguían reunidas, orando y esperando la promesa de Dios. Pero Jesús se había aparecido a más de 500 personas después de resucitar. ¿Qué pasó con los otros 380?
En este mensaje aprendemos del poder transformador del Espíritu Santo y la invitación de Dios a vivir guiados por Su presencia en lugar de depender únicamente de nuestra lógica, nuestras fuerzas o las respuestas del mundo.